En la Semana Santa de 1991 se organizó por la Asociación Aikikai de España uno de los diversos cursos de Aikido, en esta ocasión en Egea de los Caballeros (Zaragoza), debido a que un concejal de dicho Ayuntamiento facilitó los medios para la celebración de tal evento, y a que nosotros, por otra parte, teníamos que ir esquivando a la F. E. de Judo departamento de Aikido porque nos iban poniendo todos los inconvenientes posibles para la celebración del curso.

Egea me resultó una gran población pero muy alejada del próspero y moderno Aikido. De hecho no entendieron nada, porque a pesar del esfuerzo que hicimos alejándonos de la capital no consiguieron continuar con la buena práctica. ¿No supieron digerir el sistema? ¿La realidad social del pueblo no daba el perfil para entender un Budo? ¿Fueron envidias mundanas y revanchas de pueblerinos?

El resultado final fue “Predicar en el Desierto”. Es más, algún personaje de aquellos resultó para el Aikikai de España como “El traidor de la Cortina”.

El Maestro, como he manifestado anteriormente, era un hombre muy divertido. De manera que se prestó al dislate que suponía el disfrazarle de ¡Baturro! para lo cual le habían hecho un traje a la medida. No sólo fueron atrevidos para vestirle de esa guisa, sino que le llevaron haciendo el paseíllo por todo el pueblo, para exhibirlo como un fenómeno extraño hasta la Discoteca, causando burla y escarnio en el local.

No obstante cometido el error de Sensei, por no saber valorar las circunstancias y costumbres provincianas, éste se adaptó con toda la naturalidad y picardía de la que era capaz.

Al final todo quedó en unas simpáticas fotografías como recuerdo.

Curso de Aikido Zaragoza
Marzo 1991. Tamura Sensei y Don Benito Pulido.


Tamura Sensei, Don Benito Pulido, Suga y Tomás Sánchez.



Tamura Sensei vistiéndose de Baturro.


Tamura Sensei manifestando su buen arte, bailando la Jota Aragonesa.


Tamura Sensei con el grupo de mujeres acompañantes.